Relatos Arquitectura

Bélgica

Los invernaderos reales de Laeken – Bruselas.

Por Mili Gonzáles

Una ciudad de cristal donde florece la historia.

Un poco tarde o muy tarde para escribir sobre los jardines reales, mas aun cuando estamos entrando al otoño. Pero para hablar sobre historia, arquitectura y flores, el tiempo a veces no importa.

Después de tanto años postergando esta visita al fin en el 2026 pude observar lo maravilloso que es un invernadero real. Recorrer pasillos llenos de flores, esta vez fue especial por que las flores actualmente forman parte de vida emocional.

Lo visité en Mayo, cuando la primavera estaba en todo su auge y conocerlo fue una experiencia emocionante. Como arquitecta, me atraía descubrir una obra que había estudiado a través de su historia y sus formas. Y ahora como exploradora de las flores, quería perderme en ese universo vegetal donde cada flor, planta y cada reflejo parecen formar parte de una composición cuidadosamente creada.

Una idea nacida de la fascinación por las flores.

Este gran proyecto se lo confió al arquitecto belga Alphonse Balat, maestro del gran arquitecto Victor Horta. Belat comenzó a diseñar pabellones, cúpulas, galerías acristaladas con recorridos adecuados para dar la sensación como sí caminaras en un gran jardín pero interno. El uso del hierro y el vidrio permitió construir espacios más amplios y luminosos, todo pensado para que las flores y las plantas puedan sobrevivir al invierno belga. El gran conjunto fue inaugurado oficialmente el 20 de mayo de 1880.

Las flores y la arquitectura.

Los invernaderos Reales de Laeken son fascinantes, es como recorrer una historia, un cuento que se desarrolla a través de volúmenes y cada espacio es una sorpresa. Los pabellones, las cúpulas transparentes y largas galerías conectan los diferentes espacios. Todo el complejo ha llegado a describirse una «ciudad de cristal». Balat supo combinar la monumentalidad de la composición sobre los materiales, el hierro y el vidrio. La forma responde a una necesidad funcional, pero también produce una experiencia estética.

Aquí las plantas no son simples elementos decorativos. Son el motivo original del proyecto y dan sentido a sus proporciones, sus condiciones ambientales y su organicen y ubicación de cada una de ellas. En cada lugar encontraras colecciones de palmeras, camelias, plantas exóticas y ornamentales, yo sentí que estaba entrando a un gran libro de esos antiguos y de los que me gustan de Taschen.

Algunas palmeras actuales proceden de semillas de ejemplares cultivados en tiempos de Leopoldo II, mientras otras han evolucionado y han sido coladas a lo largo de las generaciones.

Visitarlo para mi fue entrar en mi universo esquizofrénico donde habitan dos de mis pasiones, la arquitectura y las flores, miraba hacia arriba, abajo y los costados, no sabían a quien prestarle mas atención o a la arquitectura o a toda la variedad de colores y formas que me daban las plantas y las flores. Son de esos momentos para mí inolvidables.

Observar es parte de mi esencia, observar me ha ayudado a entender mi propia exploración artística y también intuitiva hacia las cosas de la vida y sobre las personas. Las flores me interesan no solamente por su apariencia, sino también por su capacidad de despertar emociones, conservar recuerdos y ofrecernos una pausa en medio de la vida cotidiana.

El invernadero actualmente.

Hoy, los invernaderos forman parte del patrimonio del Estado belga. Cada primavera durante un periodo limitado, sus puertas se abren al publico. Este acceso temporal (aproximadamente dos semanas), los visitantes vienen de diferentes partes del mundo para descubrir un espacio que durante meses esta cerrado y solo esta accesible para la familia real.

Lo que nació como un proyecto ligado a la menarquia se convierte durante dos semanas, en una experiencia cultural para el publico en general.

Información:

-Entrada: 7 euros, adultos.(2026)

-Niños hasta los 12 años, el ingreso es GRATIS.

-Reserva en cuanto se anuncie la apertura, porque las entradas pueden agotarse rápidamente.

-Guarda tu entrada digital y revisa la hora asignada y las instrucciones de acceso.

Como llegar?

-Te recomiendo ir hasta la estación GARE BRUXELLES NORD y tomar un autobús hacia la parada Koninklijke Serres. Durante esa temporada existen muchos buses disponibles para los invernaderos.

*Recuerda que la visita solo se organiza durante un breve periodo primaveral. No es posible entrar libremente en los invernaderos durante todo el año, y las fechas, tarifas y condiciones se anuncian para cada edición en su pagina web. Te recomiendo NO COMPRAR entradas en otras webs que no sea la oficial.

Mi conclusion.

Me alegra haber recuperado finalmente esta historia pendiente. Hay lugares que merecen algo más que una fotografía o una breve mención en el recuerdo. Merecen tiempo, curiosidad y palabras que permitan volver a ellos. Volver a recordar esta visita y ver nuevamente las fotografías, entiendo por qué soy una apasionada de las flores, la arquitectura, los viajes, el arte y la historia.

Quizá una de las cosas mas hermosas de los invernaderos Reales de Laeken sea precisamente su carácter efímero, solo dos semanas donde puedes ver una primavera completa. Las estructuras permanecen durante todo el año, pero la espera a una nueva primavera hace que lo vuelva las épico. Por eso la visita se convierte en algo mas que un paseo entre plantas y arquitectura. Es una invitación a detenernos, a mira con atención y a recordar que la belleza no necesita ser permanente para dejar huella.

Gracias por llegar hasta aquí y leer sobre mis pasiones. Necesitaba este momento de sentarme frente al computador, escuchar música en compañía siempre de un buen café.

Hasta pronto!

Mili 🙂

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