Hace tiempo que tenía pendiente escribir sobre mi último viaje a Perú, exactamente el año pasado Diciembre 2025.

Ya han pasado casi 5 meses, y recién ahora he podido sentarme y empezar a escribir lo que significó para mí, esta vez el viaje a mi país. El 2025 fue un año de muchas cosas fuertes en mi vida y en la vida de mi familia. Cambios, enfermedades, estrés, nuevos retos laborales, nuevas pasiones dando forma, sintiendo ya más presente los 40s, amistades que terminan o simplemente cambios que no los esperabas pero de alguna manera eran necesarios para uno y para todos.

Por más que llevo aquí en Belgica casi 8 años aun necesito de mi país para recargar energía, necesito la vibra latina que ofrece Perú, su comida a tiempo real, su caos, las conversaciones en mi idioma, eso de hablar y hablar sin parar. Yo viajé una semana antes, solo para dedicársela a estar con mi madre. Tengo 40 años y aun necesito de su calidez, de su comida y ha sido increíble. Mi madre tiene 82 años y parece de 30, su vitalidad me alucina, sus ganas de seguir viviendo sin miedo, me deja admirada pero no ha sido un año fácil para ella tampoco.
Ante esta introducción un poco melancólica vamos por lo bueno!

Lo bueno de todo y como siempre es comer, seamos sinceros, la comida es algo muy importante para un peruano, a veces la terapia que necesitas es comer rico, hablar de todo, reírse y seguir comiendo. En nuestro caso fue lo mismo.
Lima esta increible, me quede con las ganas de visitar otros sitios, ver a más gente, comer un poco más pero lo disfrutamos mucho aun así. Lima está moderna, cada vez más proyectos nuevos, más original con el diseño, observe que la gente ahora disfruta de un buen lugar, una buena comida, placeres pero no cualquier placer, observe que ahora el peruano le gusta la calidad, sentirse cómodo y bien atendido a cualquier lugar que vaya. Y eso me parece genial.

Entre todos nosotros también nos quisimos dar un placer y con mucha anticipación, reservamos para ir al restaurante Maido, actualmente premiado como uno de los mejores del mundo y la verdad que ese premio está bien merecido. La experiencia fue buenísima, personalmente y esto a modo de secreto “ no soy fan de ir a lugares gourmet” pero lo aprecio, me gusta comer bien y no bocadillos. Pero la experiencia en Maido fue alucinante, salí satisfecha y conociendo ahora sabores que en mi vida hubiera combinado.
Luego visitamos Astrid & Gaston, y esta vez fue por un motivo especial. Invité a mi madre y a mi hermano, fue un gesto de agradecimiento por lo bien que la cuida y la trata, mi hermano da la vida por ella. Así que se merecía una buena comida en un excelente lugar.

Pero por supuesto que no todo fue restaurante gourmet también hemos comido en la calle, el chifa de la esquina, un choclo con queso del mercado, comer picarones en el parque, eso soy yo como buena Libra balanceo las cosas, un dia estamos chic y otro dia somos aventura.
Mi viaje por el Perú fue muy breve y solo separé un par de días para escaparnos de lo que actualmente sería mi lugar favorito del sur de Lima. El hotel Vinas de Queirolo, no hay manera de describir lo bello y tranquilo este hotel. Hace 7 años que no regresamos y esta vez lo hicimos con Esteban, la pasamos increíble, viviría eternamente en este lugar. Los dos días fueron muy pequeños pero suficientes para llevarnos el calor Iqueño y algunas tejas de limón. 🙂

Lima es una ciudad intensa con su gente o sin ella, pero me encanta, también me cansa no lo voy a negar, tantos años viviendo entre bosques ya no somos los mismos, la perspectiva de ver las cosas, las personas y los lugares cambia aunque no lo quieras y esta bien, todos evolucionamos. Necesito el caos por que soy peruana pero ya no a grandes cantidades, pequeñas dosis que me ayudan a dar un subidón de energía y darle confort a mi alma para luego regresar al país que elegí. No es fácil, nada lo es pero la felicidad la construyes a tu manera. 🙂
Gracias por llegar hasta aquí, no está siendo fácil retomar la escritura, aun me niego a escribir con ayuda del chat gpt, lo uso, no lo voy a negar pero no para escribir post y más tan personales para mi blog. Seguramente tengo muchos errores de ortografía pero no importa quiero ser tal cual. A partir de los 40s me di cuenta de que ser como uno es, se siente más bonito.
