Un día en Gorée me enseño a andar despacio, mirar con atención y despedirse agradeciendo.

«Entre casas coloniales, arte local y la «Puerta del no Retorno», Gorée es un viaje que transforma a quien la visita.»
A solo 20 minutos en ferry separa la isla con la ciudad de Dakar, la isla de Gorée te recibe con aire tranquilo y colorido, muy distinto al bullicio de la capital. Las casas coloniales algunas en decadencia y otras muy bien conservadas están pintadas en tonos ocres y rojizos son el reflejos del dominio europeo en su época.

Esta isla es una escapada perfecta desde Dakar para condensar historia, color y mar en una sola jornada. Es una visita corta pero intensa; ideal para llegar temprano, recorrer con calma y regresar al atardecer con la silueta de la capital en el horizonte.

La isla Gorée fue entre los siglos XV y XIX, uno de los principales puntos de transito del comercio de esclavos de atlántico. Franceses, portugueses, ingleses y neerlandeses la ocuparon sucesivamente.
- En 1978, la isla fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
CASA DE ESCLAVOS.
Empezamos por la Maison des Esclaves, visita imprescindible para comprender el papel simbólico de Gorée, la famosa «Puerta del no retorno», el museo abre de martes a domingo.
Con muros de color salmón y una celebre escalera este edificio fue convertido en museo en 1969. el recorrido se centra en la experiencia humana de la trata Atlántica: habitaciones pequeñas, arbolas en los muros, celdas separadas para hombre, mujeres y niños todo eso conforma un ambiente denso y de tristeza.

EL ARTE
El arte en la Isla Gorée, se encuentra en cada rincón de la isla en especial en la parte mas alta, es ahí donde se reúne, artistas y artesanos para sus creaciones. Uno de las técnicas más famosas es pintar lienzos con arena. Vale la pena apreciarlos, existen talleres al aire libre que pueden mostrarte esta técnica y también puedes comprarlo. Yo no dude en llevarme un recuerdo.
La despedida:
Después de una larga caminata y con el sol a todo furor, un merecido descanso antes de tomar el barco de regreso a Dakar. Fue un día increíble y lo recordaremos por siempre. No olvides de probar su cerveza por qué después de este calor cae perfecto y si se puede también un buen pescado frito.



Después de un día en Gorée, me quedo con la calma del mar, el color de sus calles y la simple alegría de haberlo caminado con mi familia.
Hasta la próxima!
Mili